*El vergonzoso papel del diputado federal del PVEM que votó a favor de la reforma electoral, contrario a las recomendaciones del partido que lo llevó al poder, demuestra que es un hombre desleal y mal agradecido
H. Matamoros, Tam. (13de marzo del 2026) En la vida los hombres y mujeres definen cuales son sus principios para su desarrollo personal y sus relaciones con sus semejantes, entre los cuales podríamos destacar: la honestidad, la justicia, la responsabilidad, empatía, la solidaridad, la disciplina, la lealtad y la gratitud entre otros.
Lamentablemente entre la clase política estos principios no siempre se respetan o prefieren traicionarlos por ambiciones personales, tentados por el poder.
Hoy quiero destacar tres principios fundamentales que muestran la grandeza del hombre: La lealtad, la honestidad y la gratitud.
Aquellos hombres y mujeres que ponen en alto tales principios siempre se van a ganar la empatía y la confianza de sus semejantes. Encontraran en reciprocidad la mano amiga cuando se enfrentan adversidades.
Quise hacer referencia a los principios básicas de la vida, que distinguen al hombre, para abordar al vergonzoso papel que hizo Mario López Hernández, diputado federal de Matamoros, postulado por el Partido Verde Ecologista Mexicano (PVEM), quien votó a favor de la reforma electoral que envió a la Cámara de Diputados la Presidenta Claudia Sheinmbaum Pardo, a pesar de que la bancada del Verde y los dirigentes del mismo partido habían manifestado que votarían en contra, por representar un retroceso para la democracia y encaminarse a un partido de estado, como el que ejercicio el PRI durante décadas.
Si Mario López Hernández hubiera sido leal, honesto y agradecido debió haber votado en contra de la reforma electoral, para acompañar al PVEM que fue el que lo postuló para ser diputado federal.

Mario López Hernández decidió traicionar al partido que lo abanderó para ser Diputado Federal y votó a favor de la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinmbaum Pardo, no porque estuviera de acuerdo con dicha propuesta sino buscando congraciarse con Morena, donde lamentablemente se la han cerrado las puertas, precisamente porque no es un hombre de lealtades y a quien desde la elección pasada lo tildaron de traidor porque votó en la elección municipal por Leticia Salazar, candidata del PAN y no por Alberto Granados, el candidato de Morena, el PVEM y el PT.
Con el voto de Mario López Hernández, diputado federal del Verde a favor de la reforma, sumándose a los legisladores de Morena, se demuestra el dicho que dice: El que traiciona una vez, traiciona dos veces.
Si Mario López Hernández, en un pésimo calculó, piensa que Morena le abrirá los brazos por haber votado a favor de la reforma electoral, está totalmente equivocado. En Morena de Tamaulipas y de Matamoros, no quieren saber nada de él y prueba de ello es que desde que llegó a la Cámara de Diputados no tiene fuerza ni presencia en Matamoros.
Es un legislador que se mueve entre las sombras y que es ignorado totalmente para que no asista a eventos de gran trascendencia política de los gobiernos de Morena.
Que vergonzoso papel vuelve hacer el diputado federal Mario López Hernández, quien no aprendió que en la vida como en la política la honestidad, la lealtad y la gratitud son valores que enaltecen al hombre.
Mario López Hernández no entendió que no se puede quedar bien con Dios y con el Diablo al mismo tiempo.
Y con sus acciones Mario López, perdió el espacio que tenía en el Verde Ecologista, donde debió mantenerse leal y desde esa trinchera buscar nuevas oportunidades políticas.
En Morena reitero no le abrirá las puertas, porque siguen catalogándolo como un hombre desleal.
Ante la andanada de críticas de las que ha sido objeto, donde lo menos que le dicen los del Verde es que es un traidor, ayer el diputado federal, Mario López Hernández, defiende su deslealtad y su voto a lado de la bancada de Morena, a favor de la reforma electoral, porque se define como un demócrata.
En sus redes sociales, el exalcalde, Mario López, quien no ha hecho ningún recorrido por su distrito, dice: “Hoy quiero expresar con claridad mi postura respecto a la reforma electoral promovida por nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo”.
“He decidido votar a favor porque estoy convencido de que en una democracia los legisladores no estamos para actuar por obediencia ciega, sino para responder con responsabilidad, conciencia y congruencia al mandato del pueblo”, expresó.
“La Cámara de Diputados es la máxima tribuna del país. Es el espacio donde se debaten ideas, se contrastan proyectos y se toman decisiones por el bien de México. Y en ese ejercicio democrático, las diferencias de opinión no debilitan a nadie; al contrario, fortalecen nuestra vida pública”, expone el diputado federal del PVEM.
Mi lucha y mis principios están del lado de la Cuarta Transformación. Por eso, con congruencia y convicción, respaldo esta reforma y el proyecto de nación que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.
La lealtad verdadera no está en las presiones ni en las circunstancias, sino en mantenerse firme a los ideales, a la palabra empeñada y al compromiso con el pueblo.
Señor Diputado Federal usted está en todo su derecho a defender su voto a favor de la reforma, pero no presuma de lealtad, si en los hechos usted ha demostrado en diferentes ocasiones que no es un principio que ejerza, motivo por el cual muchos lo tildan de traidor.
Reitero lo que expresé en párrafos anteriores, usted señor Mario López no votó a favor de la Reforma, porque sea un demócrata. Voto para congraciarse con Morena, que le perdonen sus pecados capitales que cometió al jugar en contra de Morena en Matamoros, donde lo tienen catalogado como un traidor.
Y para su desgracia, producto de sus deslealtades, ahora para el PVEM, que reitero lo postuló para que fiera diputado federal, también lo considera un traidor, según expresiones de su presidente en Matamoros, Ramiro Cisneros.
